lunes, 4 de noviembre de 2019

Tendinopatía del Manguito de los Rotadores del Hombro. Análisis y propuesta de Recuperación Funcional






ÍNDICE

1.    Introducción
2.    Tendinopatía del manguito de los rotadores del hombro
2.1. Programa de recuperación funcional de tendinopatía del manguito de los rotadores del hombro
3.   Conclusiones
4.   Referencias bibliográficas


1.   Introducción

Si bien en la mayoría de los deportes, los miembros superiores (MMSS) se lesionan con menor frecuencia (Caine et al, 1996), y que, dependiendo de la práctica deportiva, el codo puede ser la zona de la extremidad superior con mayor incidencia lesional (García Fernández et al, 2018; Gutiérrez García y col, 2011), en este artículo se aborda la lesión más común e importante del hombro. Aunque el hombro doloroso es una de las patologías más frecuentes, debido a las diversas causas de aparición (Oliveira et al, 2007), se aborda la que por incidencia y consecuencias se considera la más importante, la tendinitis del manguito de los rotadores (Oliveira et al, 2007).

2.   Tendinopatía del manguito de los rotadores del hombro

El complejo articular del hombro está compuesto por tres articulaciones puras (Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010; Jiménez Lasanta, 2001; Kapandji, 2006; Sabotta, 1991)  y dos pseudo–articulaciones o funcionales, cuyos movimientos se dan en planos musculares (Oliveira et al, 2007; Walker, 2010; Jiménez Lasanta, 2001; Kapandji, 2006)78,79 (Fig. 1):

·       Puras: Glenohumeral, acromioclavicular, esternoclavicular.
·       Funcionales: Escapulotorácica, subacromial.

Los rangos de movimiento del complejo articular del hombro son (Oliveira et al, 2007; Kapandji, 2006):

·       Flexión – 180º
·       Extensión – 30-45º
·       Abducción – 180º
·       Adducción – 30º
·       Flexión Horizontal – 140º
·       Extensión Horizontal – 30-45º
·       Rotación Externa – 60-80º
·       Rotación Interna – 100-110º



Figura 1. Articulaciones del hombro (Jiménez Lasanta, 2001).
1. Glenohumeral; 2. Subacromial; 3. Acromioclavicular; 4. Escapulotorácica; 5 Esternoclavicular


La articulación glenohumeral es la formada por la cabeza humeral y la cavidad glenoidea de la escapular, y es la más importante de la cintura escapular (Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010; Jiménez Lasanta, 2001; Kapandji, 2006; Sabotta, 1991), y su estabilidad está mediada por elementos estáticos (capsular articular, ligamentos, rodete glenoideo) y estabilizadores dinámicos. Estos últimos son principalmente los músculos del manguito de los rotadores (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular) (Fig. 2, Fig. 3, Fig. 4), que con su contracción generan fuerzas compresivas que estabilizan la articulación, además de dotarla de pare de los movimientos que realiza (Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010; Jiménez Lasanta, 2001; Luján Suárez y col, 2016; Macías Hernández y col, 2015; Pedret et al, 2019).

                                    Figura 2. Músculos del manguito de los rotadores. Vistas anterior y posterior (Oliveira et al, 2007).

                                       Figura 3. Manguito de los Rotadores. Corte transversal. Editado a partir de Moore et al (2013).

                  Figura 4. Disposición de inserciones del manguito de los rotadores. Editado a partir de Moore et al (2013).

Este complejo músculo-tendinoso refuerza la cápsula de la articulación glenohumeral en su parte superior, posterior y anterior gracias a las inserciones de sus músculos en el troquiter (supraespinoso, infraespinoso y redondo menor) y troquín (subescapular) (Oliveira et al, 2007; Jiménez Lasanta, 2001; Kapandji, 2006; Sabotta, 1991).

El manguito de los rotadores tiene varias funciones en el movimiento de la glenohumeral (Oliveira et al, 2007; Jiménez Lasanta, 2001; Kapandji, 2006; Sabotta, 1991):

Supraespinoso   
Abducción glenohumeral completa con activación máxima a los 90º. Ayuda a la extensión horizontal.
Infraespinoso
Rota el húmero externamente. Ayuda a sostener el húmero, comprimir la cabeza humeral sobre la cavidad glenoidea, en la extensión horizontal y a realizar la abducción glenohumeral.
Redondo Menor
Rotación externa, extensión y adducción de la articulación glenohumeral. Ayuda a comprimir la cabeza humeral sobre la cavidad glenoidea, abducir y extender horizontalmente la articulación glenohumeral.
Subescapular
Rotación interna y adducción de la articulación glenohumeral. Ayuda a comprimir la cabeza humeral sobre la cavidad glenoidea, en la flexo-extensión, flexión horizontal y abducción glenohumeral.

Cuando este complejo músculo-tendinoso no realiza correctamente sus funciones, se producen microtraumatismos de repetición en el espacio subacromial, comprimiendo el húmero al acromion y al ligamento coracoacromial. Esto frecuentemente se produce por acciones repetidas por encima de la cabeza y produce una lesión denominada Hombro Doloroso, caracterizada por dolor y movilidad reducida. Las causas por las que se produce son muy diversas, siendo una de las más frecuentes la afección de los tendones del manguito de los rotadores, principalmente el del músculo supraespinoso (Oliveira et al, 2007; Jiménez Lasanta, 2001; Pedret et al, 2019) (Fig. 5).

Figura 5. Disposición del músculo supraespinoso (Pedret et al, 2019)


Estas afecciones tendinosas, habitualmente llamadas tendinitis, actualmente se denominan tendinopatías, ya que en la mayoría de las tendinitis no existen procesos inflamatorios (Flórez García et al, 2003; Khan et al, 1999; Alfredson et al, 1999), y normalmente siguen un proceso por el que se inician como una tendinopatía reactiva que acaba convirtiéndose en una tendinopatía degenerativa (tendinosis) (Pedret et al, 2019; Flórez García et al, 2003; Backman et al, 1990) que parece ser una respuesta reparadora incompleta ante una agresión (Flórez García et al, 2003; Gregory, 2002; Pavón de Paz y col, 2002). Además de la cronificación del dolor (Flórez García et al, 2003; Gregory, 2002; Pavón de Paz y col, 2002), conforme la lesión evoluciona, comienzan a surgir pequeñas roturas parciales del tendón (por el proceso degenerativo -tendinosis-) que pueden llegar a convertirse en roturas completas (Pedret et al, 2019).

Si a lo anterior se le suma, que el tendón del supraespinoso (suele ser el que se lesiona con mayor frecuencia) se encuentra en una zona poco vascularizada y en el espacio subacromial, el cual se puede reducir debido a varios factores (bursitis subacromial, desbalance y/o sobrehuso muscular...), se favorece el proceso degenerativo mencionado (Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010). Esto se produce generalmente por choques repetitivos de la cabeza humeral y el manguito de los rotadores con el arco subacromial (normalmente en movimientos repetidos por encima de la cabeza) provocando la irritación del manguito (sobrecarga y sobreuso) (Aguilar, 2001; Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010; Macías Hernández y col, 2015; Pedret et al 2019; Nakajima et al, 1994). Sin embargo, su etiología, como se muestra en la Tabla 1, es multifactorial (Walker, 2010; Macías Hernández y col, 2015; Pedret et al 2019; Nakajima et al, 1994):

Tabla 1: Etiología de la Tendinopatía del Manguito de los Rotadores
Factores Intrínsecos
Factores Extrínsecos
Vascularización del tendón
Pinzamiento subacromial
Morfología del tendón
Otros pinzamientos a nivel articular o extraarticular
Propiedades mecánicas del tendón

Propiedades biológicas del tendón

Predisposición genética


A continuación, se exponen los tiempos de duración de las tendinopatías según su grado (Aguilar, 2001; Walker, 2010; Luján Suárez y col, 2016; Pedret et al, 2019; Flórez García et al, 2003; Bacman et al, 1990; Gregory, 2002; Paón de Paz y col, 2002), los cuales pueden servir de guía para la planificación de su recuperación funcional:

Tendinopatía aguda                         
 <2 semanas. Presencia de dolor y/o debilidad por encima de la cabeza y cuándo se apoya en sobre él, impotencia funcional sensación de chasquido, aumento de glóbulos blancos y hemorragia. Las fibras de colágeno están organizadas.
Tendinopatía subaguda                   
 4-6 semanas. Mismos síntomas con presencia de zonas de tendinosis, por tanto, va aumentando en número de fibroblastos, empieza a producirse hiperplasia y las fibras de colágeno comienzan a desorganizarse
Tendinopatía crónica (tendinosis)
 >6 semanas. Dolor crónico eventual, aumento de número de fibroblastos, hiperplasia y fibras de colágeno desorganizadas. Puede llegar a rotura completa del tendón.

Las complicaciones y secuelas que pueden darse son (Oliveira et al, 2007; Walker, 2010; Pedret et al, 2019; Flórez García et al, 2003; Gregory, 2002; Pavón de Paz y col, 2002):

·     Dolor crónico.
·     Recidiva.
·     Rotura completa del tendón.
·     Capusilitis adhesiva.
·     Bursitis.

En cuanto al tratamiento, principalmente se tiende a seguir bien un método conservador que consiste en reposo de la articulación con aplicación inmediata de frio, suministro de AINEs y aplicación posterior de calor, valorando según el grado, la infiltración de corticoides y fisioterapia (Aguilar, 2001; Walker, 2010; Macías Hernández y col, 2015; Flórez García et al, 2003; Almekinders y col, 1998; Smidt et al, 2002; Clement et al, 2012) o bien por rehabilitación, fisioterapia, aplicación de calor superficial y profundo para casos crónicos, frío para casos agudos y fortalecimiento del tendón dañado y los músculos que traccionan de él así como movilidad progresiva de la articulación (Aguilar, 2001; Oliveira et al, 2007; Luján Suárez y col, 2016; Pedret et al, 2019; Flórez García et al, 2003).

En cuanto a las fases de la recuperación de la tendinopatía del manguito de los rotadores, en la literatura se encuentran propuestas como la de Sorube Méndez et al (2001), que establecen 3 fases de intervención fisioterápica sobre una base de terapia manual:

Fase 1
Control del dolor mediante corrientes TNS.

Terapia manual:



-      Movilización de partes blandas.
-      Cinesiterapia pasiva

Aplicación difusa de frío.
Fase 2
Terapia manual:


-      Cinesiterapia pasiva


-      Cinesiterapia activa progresando:


-    Entrenamiento concéntrico.


-    Variar velocidad de ejecución.


-    Trabajo excéntrico.


-    Trabajo frente a espejo.


-      Balance articular progresando en base a la biomecánica del CAH.

Electroestimulación.
Fase 3
Cinesiterapia resistida en cadena abierta y semicerrada.

Propiocepción.
        
Trabajo de la función mediante gestos relacionados a la actividad diaria.

Iniciación al gesto deportivo.
  
Control del dolor.
        
Ejercicios de potenciación

Este protocolo, especifican que, en casos de lesiones del manguito de los rotadores sin intervención quirúrgica, debe aplicarse entre día 7 y el día 10 de la lesión (Sorube Méndez et al, 2012).

Marc et al (2010), referenciados por Caamaño y col (2015), proponen cuatro fases de recuperación del hombro inestable, y dado que el manguito de los rotadores es el principal estabilizador dinámico del hombro (Oliveira et al, 2007; Moore et al, 2013; Walker, 2010; Jiménez Lasanta, 2001; Luján Suárez y col, 2016; Macías Hernández, 2015; Pedret et al, 2019; Marc et al, 2010; Caamaño Aliaga y col, 2015; Maenhout et al, 2012), puede servir como referencia para el objeto de este trabajo:

Fase 1 –
           
           
Recuperación del ROM sin dolor.
Limitar atrofia muscular.
Disminuir degeneración cartilaginosa.
Fase 2 –
           
Mejorar fuerza y resistencia.
Aumentar control neuromuscular.
Fase 3 –
           
Recuperar fuerza, resistencia y potencia funcionales.
Poseer un control neuromuscular óptimo para la vida diaria.
Fase 4 –
           
Recuperar las actividades deportivas al nivel previo a la lesión.
Prevenir recidivas.

También se encuentran otras propuestas como las de Alfredson et al (1998), Silbernagel et al (2001) y Kongsgaard et al (2009), citadas por Araque Sáez (2019):

Alfredson et al (1998)
Considerada como el gold standard en el tratamiento de tendinopatías mediante el entrenamiento, consiste en dos sesiones diarias, los siete días de la semana, durante doce semanas, con un volumen intra-sesión de 3*15 de carga excéntrica.
Silbernagel et al (2001)
Estructura el proceso de recuperación en tres fases distribuidas en doce semanas, progresando de ejercicios concéntricos a excéntricos y estiramientos:
-    Fase I
Días 1-7.
-    Fase II
Semanas 2 y 3.
-    Fase III
Semanas 4-12.
Kongsgaard et al (2009)
Estructura el proceso de recuperación en doce semanas de entrenamiento concéntrico-excéntrico, progresando de más a menos RM, siendo siempre cuatro series por ejercicio y de dos a tres minutos de recuperación entre series:
-   Semana 1
 4*15 RM
-   Semanas 2-3
 4*12 RM
-   Semanas 4-5
 4*10 RM
-   Semanas 6-8
 4*8 RM
-   Semanas 9-12
 4*6 RM

Por otro lado, Araque Sáez (2019) expone que el tipo de ejercicio a aplicar lo marca la sintomatología de la persona lesionada, pudiendo usar una EDP en la cual no se supere el cuatro sobre diez. También expone que los objetivos de los ejercicios a emplear deben ser: mantener la flexibilidad, mejorar la fuerza muscular y fomentar la contracción excéntrica. Con esto, determina una progresión referente al tipo de trabajo a realizar:

1-     Contracción isométrica.
2-     Contracción concéntrica/Contracción Excéntrica.
3-     Contracción excéntrica pesada.
4-     Pliometría (ciclo de estiramiento-acortamiento -CEA-).

En este artículo, en base a lo expuesto y a toda la literatura consultada, se propone un programa compuesto por tres fases, el cual está pensado para implementar desde el día 3 de lesión y bajo una perspectiva multidisciplinar, lo que quiere decir que está sujeto a modificaciones por razones de criterio por parte de los y las profesionales de un equipo multidisciplinar:


FASE 1
Atención Inmediata, reducción de síntomas.
FASE 2
Fortalecimiento de la estructura lesionada y de la musculatura periarticular del CAH.
FASE 3
Fortalecimiento funcional de la estructura lesionada y de la musculatura periarticular.
.

En el siguiente apartado se desarrolla la propuesta de un programa para la recuperación funcional de una tendinopatía crónica del manguito de los rotadores sin rotura del mismo.

2.1.   Programa de recuperación funcional de tendinopatía del manguito de los rotadores del hombro

Esta propuesta (Tabla  2, Tabla 3, Tabla 4) tiene la estructura a la desarrollada en el artículo "Esguince Lateral de Tobillo. Análisis y Propuesta de Recuperación Funcional", basada en el modelo de readaptación de Jiménez Rubio et al (2018), que determina como criterio de progresión la superación de tareas sin manifestar alteraciones clínicas que el servicio médico considerase relevantes (2019). También se tiene en cuenta la afirmación de Flórez et al (2003) de que muchos autores consideran la tendinopatía del manguito de los rotadores como una tendinopatía extrínseca y que, citando a Mantone et al (2000), la mayoría de los ejercicios que se emplean en la tendinopatía del supraespinoso buscan aumentar el espacio subacromial.

Se propone con la intencionalidad de aplicar desde el día tres de la lesión, habiendo dejado dos días de descanso a la estructura lesionada, y siempre que los tratamientos médico y fisioterápico pertinentes no lo impidan. La cuantificación de la carga de cada ejercicio de las diferentes fases la determinará la percepción de dolor de la persona lesionada empleando una EDP 0-10 que no debe superar valores de 3-4, y cada ítem se considerará superado cuándo la persona lesionada sea capaz de realizarlo sin dolor (en caso de que la estructura se mantenga sin alteraciones fijas). Si la estructura lesionada ha sufrido alteraciones fijas y al realizar un ítem la persona siente dolor inferior a 2 en una escala 0-10, se deberá sopesar el considerarlo superado o no.




Cómo se puede apreciar, los ítems descritos en este protocolo adaptado atienden no únicamente a la estructura lesionada, sino también a los tejidos adyacentes, buscando un balance en la musculatura que forma parte tanto del manguito de los rotadores como que de forma directa o indirecta influye en la disposición de éste conjunto musculo-tendinoso (coaptación de la cabeza humeral en la cavidad glenoidea, aumentando o disminuyendo el espacio subacromial, rotando interna o externamente la articulación glenohumeral…).

3.   Conclusiones

Siendo la tendinopatía la lesión más frecuente del hombro, es importante afrontarla correctamente, teniendo presente que si no se recupera como debiese puede evolucionar en una tendinosis, por tanto, sería un error restarle importancia.

La recuperación debe guiarla, con sentido común, la capacidad de suepración de tareas, prestando atención a la capacidad de movilidad que posee el CAH y por consiguiente al óptimo balance muscular que mantenga a este complejo articular estable, fuerte y resistente.

4.   Bibliografia

Aguilar L. C. (2001) Traumatismos y tendinitis de las extremidades superiores. Offarm: farmacia y Sociedad, 20 (9): 72-80
Alfredson H., Pietilä T., Jonsson P., Lorentzon R. (1998) Heavy-load eccentric calf muscle training for the treatment of chronic achilles tendinosis. The American Journal of Sports Medicine, 26(3), 360–366. DOI: https://doi.org/10.1177%2F03635465980260030301
Alfredson H., Thorsen K., Lorentzon R. (1999) In situ microdialysis in tendon tissue: high levels of glutamate, but not prostaglandin E2 in chronic Achilles tendon pain. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc., 7:378-81. DOI: https://doi.org/10.1007/s001670050184
Almekinders L.C., Temple J.D. (1998) Etiology, diagnosis, and treatment of tendinitis: an analysis of the literature. Med Sci Sport Exerc., 30 (8):1183-90.
Araque Sáez I. (2019) La readaptación dentro y fuera del deporte. 3º edición (pp. 161-166). Madrid: Autoedición
Backman C., Boquist L., Friden J., Lorentzon R., Toolaren G. (1990) Chronic Achilles paratenonitis with tendinosis: an experimental model in the rabbit. J Orthop Res., 8: 541-7. DOI: https://doi.org/10.1002/jor.1100080410
Caamaño Aliaga M., Galiano Orea D. (Dir). (2015) Uso de la propiocepción como mecanismo de recuperación del hombro (trabajo final de máster): Universidad Internacional de Andalucía, Málaga. Disponible en: https://repositorio.biblioteca.unia.es/bitstream/handle/10334/3517/0666_Caama%C3%B1o.pdf?sequence=1
Caine D.J., Caine C.G., Lindner K.J. (1996) The epidemiologic approach to sports injuries. En: D.J. Caine, C.G. Caine, K.J. Lindner(ed). Epidemiology of sports injuries (pp. 1-13). Champaign: Human Kinetics.
Clement N.D., Nie Y.X., McBirnie J.M. (2012) Management of degenerative rotator cuff tears: A review and treatment strategy. Sports Med Arthrosc Rehabil Ther Technol., 4 (1):48. DOI: https://doi.org/10.1186/1758-2555-4-48
Flórez García M.T., Echavarri Pérez C., Pavón De Paz M. (2003) Programas de ejercicios en tendinopatías. Rehabilitación;37(6):354-362. DOI: https://doi.org/10.1016/S0048-7120(03)73406-9
García Fernández, P., Guodemar Pérez, J., Ruiz López, M., Rodríguez López, E.S., García Heras, A., Hervás Pérez, J.P. (2018) Epidemiología lesional en jugadores españoles de pádel profesionales y amateur. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Pendiente de Publicación. Aceptado en febrero de 2018
Gregory P.L. (2002) “Overuse” an overuse term? Br J Sport Med., 36:82-3. DOI: http://dx.doi.org/10.1136/bjsm.36.2.82
Gutiérrez García D., Esparza Ros F. (2011) Lesiones en el tenis. Revisión bibliográfica. Apunts. Medicina de l'Esport, 46(172):189-204. https://doi.org/10.1016/j.apunts.2011.07.004
Jiménez Lasanta, A.I. (2001) Biomecánica del complejo escapulohumeral y sus implicaciones en el tratamiento fisioterápico. Fisioterapia.; 23 (1), 2–8. DOI: https://doi.org/10.1016/S0211-5638(01)72961-6
Jiménez Rubio S., Navandar A., Rivilla García J., Paredes Hernández V. (2018) Validity of an on-Field Readaptation Program Following a Hamstring Injury in Professional Soccer. Journal of Sport Rehabilitation, 1–20. DOI: https://doi.org/10.1123/jsr.2018-0203
Jiménez Rubio S., Rivilla García J. (dir), Paredes Hernández V. (dir). (2019) Análisis de los efectos de un programa de readaptación y reentrenamiento sobre la lesión muscular a nivel proximal del bíceps femoral en futbolistas de élite [tesis doctoral]. [Madrid]: Universidad Politécnica de Madrid, Madrid. DOI: https://doi.org/10.20868/upm.thesis.54986
 Kapandji A.I. (2006) Fisiología articular: esquemas comentados de mecánica humana 1. 6 edición (pp. 6-12;22-24;36). Madrid: Médica Panamericana.
Khan K.M., Cook J.L., Bonar F., Harcourt P., Aström M. (1999) Histopathology of common tendinopathies. Update and implications for clinical management. Sport Med.,24: 393-408. DOI: https://doi.org/10.2165/00007256-199927060-00004
Kongsgaard M., Kovanen V., Aagaard P., Doessing S., Hansen P., Laursen A.H., Magnusson S.P. (2009) Corticosteroid injections, eccentric decline squat training and heavy slow resistance training in patellar tendinopathy. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 19 (6), 790–802. DOI: https://doi.org/10.1111/j.1600-0838.2009.00949.x
Luján Suárez M.M., Vílchez Barrera M.E. (Dir). (2016) Tratamiento fisioterápico en la tendinopatía crónica del manguito rotador. Revisión Bibliográfica (trabajo final de grado). Universidad de las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias. Disponible en: https://accedacris.ulpgc.es/bitstream/10553/18987/2/ACCEDA_TFG_MARIA_LUJAN.pdf
Maenhout A.G., Palmans T., De Muynck M., De Wilde L.F., Cools A.M. (2012) The impact of rotator cuff tendinopathy on proprioception, measuring force sensation. Journal of Shoulder and Elbow Surgery, 21 (8), 1080–1086. DOI:  https://doi.org/10.1016/j.jse.2011.07.006
Macías-Hernández S.I, Pérez-Ramírez L.E. (2015) Fortalecimiento excéntrico en tendinopatías del manguito de los rotadores asociadas a pinzamiento subacromial. Evidencia actual. Cirugía y Cirujanos. 83(1), 74–80. DOI: https://doi.org/10.1016/j.circir.2015.04.029
Mantone J.K., Burkhead W.Z., Noonan J. (2000) No-operative treatment of rotator cuff tears. Orthop Clin North Am, 31 (2) :295-311. DOI: https://doi.org/10.1016/s0030-5898(05)70149-8
Marc T., Rifkin D., Gaudin T., Teissier J. (2010) Rehabilitación del hombro inestable. EMC – Kinesiterapia – Medicina Física, 31 (2),1-16. DOI:  http://dx.doi.org/10.1016/S1293-2965(10)70724-6
Moore K.L., Dalley A.F., Agur A.M.R. (2013) Anatomía con Orientación Clínica. 7 edición (pp.734-735; 867-870). Barcelona: Wolters Kluwer/Lippincott Williams & Wilkins Health.
Nakajima T.R.N., Rokuuma N., Hamada K., Tomatsu T., Fukuda H. (1994) Histologic and biomechanical characteristics of the supraspinatus tendon: Reference to rotator cuff tearing. J Shoulder Elbow Surg., 3(2):79-87. DOI: https://doi.org/10.1016/s1058-2746(09)80114-6
Oliveira C., Navarro García R., Navarro Navarro R., Ruiz Caballero J.A., Jiménez Díaz J.F., Brito Ojeda M.E. (2007) Biomecánica del hombro y sus lesiones. Canarias médica y quirúrgica. 4 (12): 8-16.
Pavón de Paz M., Flórez García M.T. (2002) Tendinosis de codo versus tendinitis I: base téorica. Fisioterapia y Calidad de Vida, 5 (2):18-23.
Pedret C., Iriarte I., Carrera A. (2019) Experto en ecografía músculo-esquelética. Módulo 2. Ecografía de miembro superior: 1º parte. Patología del manguito de los rotadores. Editorial Médica Panamericana. Disponible en: https://www.medicapanamericana.com/TemasMuestra/TemaMuestra-Exp-EcografiaMusculoesqueletica.pdf
 Sabotta J. (1991) Atlas de anatomía humana Volumen 1: cabeza, cuello, miembro superior, piel. 19 edición (pp. 190-191). Madrid: Médica Panamericana.
Silbernagel K.G., Thomee R., Thomee P., Karlsson J. (2001) Eccentric overload training for patients with chronic Achilles tendon pain - a randomised controlled study with reliability testing of the evaluation methods. Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports, 11 (4), 197–206. DOI: https://doi.org/10.1034/j.1600-0838.2001.110402.x
Smidt N., Van der Windt D.A., Assendelft W., Deville W., Korthals-de Bos I., Bouter L.M. (2002) Corticosteroids injections, physiotherapy, or a wait-and-see policy for lateral epicondylitis: a randomised controlled trial. Lancet, 359 (9307):657-62. DOI: https://doi.org/10.1016/s0140-6736(02)07811-x
Sorube Méndez A., Martínez Pernía D., Ventura Cepeda M., Carrasco Peinado C. (2001) Enfoque fisioterápico del tratamiento de las lesiones agudas del manguito rotador. Fisioterapia, 23 (suplemento 1): 49-63. DOI: https://doi.org/10.1016/S0211-5638(01)72966-5  
Walker B. (2010) La anatomía de las lesiones deportivas (pp. 98; 114; 123-124). Badalona: Paidotribo

No hay comentarios:

Publicar un comentario